LAS SOMBRAS LUMINOSAS DE CRISTINA HUARTE

María Luisa Grau Tello

 


Desde el 6 de octubre y hasta el 22 de noviembre, el Palacio de Montemuzo se llena de las  Sombras breves de Cristina Huarte, proyecto concebido durante su estancia berlinesa en la residencia de artistas GlogauAIR donde, partiendo de la obra presentada en Luzán, siguió avanzando en su personal discurso y lenguaje artístico hasta desembocar en una propuesta ambiciosa y compleja: Snippets y Guilt, los dos trabajos que presiden Montemuzo y que se completan con la proyección de un audiovisual sobre su etapa en Berlín.

 

Nada más que dos obras necesita Huarte para “comerse” el espacio de Montemuzo, reconvertido en una especie de tríptico donde la autora pretende hacer reflexionar al espectador sobre las “patologías” que padece la sociedad contemporánea, tomando como referentes a Erich Fromm, Donald Winicott, Byung-Chul Han y Zygmunt Bauman. De su lectura y reflexión nace Snippets, donde Huarte plasma con crudeza el retrato de una sociedad individualista que vive extasiada, esclava de un mundo efímero, de obsolescencia programada, en el que la necesidad de cambio constante se impone a lo duradero para degenerar en incertidumbre, miedo e hiperactividad. Así lo siente el espectador al contemplar los rostros desencajados que pueblan la obra y que bien podrían ser una revisión contemporánea de los atormentados infiernos medievales. Así lo percibe el visitante al reparar en la propia factura de la pieza, a base de papeles rasgados y arrugados y planchas cubiertas por una quebradiza costra de metal corroído por el ácido, elementos que destilan fragilidad y que reiteran la idea de que hoy ya nada es constante y duradero; un concepto de lo no permanente, de lo perecedero, llevado al extremo por Huarte al concebir Snippets como una obra sin composición permanente, como un montaje cambiante abierto a modificaciones constantes. Lejos de agotarse en la intensidad de esta obra, la artista vuelve a sorprender en la siguiente sala, presidida por Guilt, una obra de gestualidad y factura catártica, realizada con recortes de caucho y pigmento de un rojo visceral disuelto en agua y arrojado sobre la superficie en una especie de danza chamánica purificadora. Guilt es una herida sangrante que habla de “la agonía del Eros”, de cómo en el concepto de amor actual la relación con el otro se ha visto sustituida por la necesidad de un consumismo exacerbado de experiencias con las que satisfacer el ego.

 

Con este relato dramático que Huarte nos arroja a la cara con gran intensidad plástica y expresiva, potenciada más si cabe por medio de la acertadísima iluminación aplicada, la autora se revela, nuevamente, como una creadora honesta de gran personalidad y una prometedora proyección que cuenta con el apoyo de la galería barcelonesa Hans & Fritz Contemporary, responsable de representar a la artista en ferias nacionales e internacionales.

 

El espectador que visite la muestra de Huarte se encontrará con una propuesta artística salida de las entrañas, sincera y arriesgada en la que manifiesta una capacidad de expresión y de madurez artística inusual. Una obra rotunda, con gran aplomo en su discurso y en el modo de transmitirlo al espectador, fruto de una profunda labor de búsqueda, reflexión e investigación. En definitiva, Cristina Huarte ha conseguido que las Sombras breves, lejos de ser efímeras, se claven en la retina para permanecer en la emoción del espectador. Que las sombras salgan de la oscuridad para hacerse perdurables e iluminar.

 

THE LUMINOUS SHADOWS OF CRISTINA HUARTE

María Luisa Grau Tello

 

From 6 October to 22 November, Montemuzo Palace (Zaragoza) will be filled with Cristina Huarte’s Sombras Breves (Fleeting Shadows), a project conceived during her stay at the Berlin GlogauAIR artists' residence. It was there where, based on her earlier work displayed at the CAI Luzán (Zaragoza), she further progressed her personal discourse and artistic expression, resulting in two works that are both ambitious and complex: Snippets and Guilt, both on display at the Montemuzo, alongside a video about Huarte’s stay in Berlin.

 

With just two works, Huarte truly fills the space at Montemuzo, exhibiting something close to a triptych in which the artist, taking as reference the works of Erich Fromm, Donald Winicott, Byung-Chul Han and Zygmunt Bauman, seeks to encourage the viewer to reflect on the "pathologies" of today’s society. Snippets came to life as a result of her extensive reading and reflection; in it Huarte crudely portrays an individualistic society which lives in a state of ecstasy, slave to an ephemeral world with planned obsolescence, in which the need for constant change requires it to degenerate into a constant state of uncertainty, fear and hyperactivity. This is how the viewer feels upon contemplating the distorted expressions that populate the work and could very well be a contemporary version of the tormented ideas of medieval hell. This is expressed in the very materials themselves, created from torn and crumpled papers, and sheet metal covered with a crust corroded by acid, all of which exude fragility and reiterate the idea that today nothing is constant or lasting. When Huarte created Snippets, she portrayed that which is non-permanent or perishable, taking it to the extreme by creating a work without a permanent composition, a configuration able to constantly change. Far from tiring from the intensity of her work, the artist continues to surprise in the next room, presided by Guilt, a work filled with gestures and cathartic overtones, made from scraps of rubber and pigmented with a visceral red dissolved in water and thrown on the surface in a kind of dance reminiscent of a shamanic cleansing. Guilt is a bleeding wound which speaks of "the agony of Eros", how the modern concept of love for one another has been replaced by the need for consumerism, exacerbated with experiences that satisfy the ego.

 

With great artistic, expressive and provocative intensity, Huarte paints this dramatic story, enhanced to perfection by the lighting, showing us, once more, that she is a sincere artist with great character and a promising career, in which she is supported by the Barcelona Hans & Fritz, Contemporary Gallery, which represents the artist in exhibitions both in Spain and abroad.

 

Viewers visiting Huarte’s exhibition will find an artistic proposal with great depth, one which is sincere and daring, manifesting a capacity for expression and with a rare artistic maturity. It is a resounding work, with great aplomb in its discourse and dialogue with the onlooker, the result of deep soul-searching, introflexion and research. In short, with Sombras Breves, far from being ephemeral, Christina Huarte succeeds in imprinting the emotion within her work on the viewer’s retina, meaning the shadows creeping from the darkness becoming both everlasting and enlightening.